El peligro de las etiquetas virales en redes sociales sobre salud mental

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20 marzo, 2025
| Salud mental
Salud FM
Foto: xiteb
Las etiquetas diagnósticas virales en redes sociales pueden ser inexactas y peligrosas. Conoce cómo afectan la comprensión de la salud mental y los riesgos que conllevan

En la actualidad, las redes sociales se han convertido en una de las principales fuentes de información sobre temas relacionados con la salud mental. Videos que te diagnostican con depresión o que te dicen qué tipo de apego tienes pueden ser atractivos y fáciles de consumir. Sin embargo, estos contenidos no solo son a menudo inexactos, sino también peligrosos. La salud mental es un campo complejo que requiere una comprensión profunda, y no se puede reducir a simples etiquetas virales.

La diferencia entre información superficial y conocimiento riguroso

Contar con gran cantidad de información no es lo mismo que tener conocimientos profundos y las habilidades necesarias para gestionarlos correctamente. Aunque la sociedad occidental está cada vez más sensibilizada acerca de los problemas de salud mental, es importante preguntarnos si realmente estamos mejor informados y si somos capaces de manejar correctamente esa información.

Las generaciones anteriores, como la baby boomer (1946-1964), consumen mayormente información a través de medios tradicionales como la radio, televisión y prensa. En contraste, las generaciones más jóvenes, como la generación X, los millennials y la generación Z, tienden a consumir contenidos relacionados con la salud mental a través de plataformas en redes sociales. Sin embargo, estos contenidos, creados a partir de algoritmos que favorecen lo rápido y lo llamativo, son, en muchos casos, la peor manera de transmitir conocimientos sobre temas tan serios como la salud mental.

Además, el problema se agrava cuando quienes transmiten estos contenidos no son profesionales cualificados. ¿Es un influencer con muchos seguidores y sin formación específica quien debe informar sobre salud mental? ¿Qué autoridad tiene sobre el tema una persona influyente comparada con una profesional con formación adecuada?

El peligro de las etiquetas diagnósticas en redes sociales

Eslóganes virales como “si te pasa esto, tienes trastorno de déficit de atención (TDA)”, “identifica a un narcisista” o “te relacionas así por tu estilo de apego” están siendo compartidos por miles de personas, muchas de ellas jóvenes y adultas. Estas etiquetas ofrecen una sensación de alivio al ver una situación o experiencia descrita y nombrada. Sin embargo, este alivio puede estar basado en sesgos que, lejos de ayudar, terminan complicando la comprensión del propio malestar.

El efecto Forer: cuando las descripciones vagas se toman como diagnósticos

Un fenómeno psicológico conocido como efecto Forer nos lleva a aceptar como propias descripciones vagas y generales sobre nuestro funcionamiento mental y conductual. En las redes sociales, muchos contenidos de salud mental incluyen mensajes ambiguos con los cuales muchas personas pueden sentirse identificadas, lo que no necesariamente refleja su realidad psicológica.

Los errores de atribución: ¿por qué los trastornos no son lo que “tenemos”?

Otro aspecto crucial es entender que los trastornos mentales no son algo que “tenemos” o que “somos”. Son alteraciones temporales que ocurren como resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales. Sin embargo, es común escuchar frases como “esto me pasa porque tengo TDA” o “estoy triste porque tengo depresión”. Esta visión errónea reduce la complejidad de los trastornos mentales y puede promover una visión reduccionista del sufrimiento humano.

El mercado de la salud mental: la precarización y los peligros de la sobreinformación

El malestar psicológico está siendo explotado por el mercado de forma preocupante. En muchos casos, profesionales no cualificados como coaches o asesores emocionales compiten por ofrecer soluciones a las personas en busca de respuestas. Además, España ha visto un aumento del 15% en el consumo de psicofármacos en los últimos 10 años, lo que refleja la creciente demanda de soluciones rápidas y, en muchos casos, superficiales.

La atención pública a la salud mental está lejos de ser suficiente, y el coste de las consultas privadas ha aumentado considerablemente, lo que contribuye a una situación de precariedad en el acceso al cuidado psicológico.

¿Pueden las etiquetas tener un impacto positivo?

Aunque las etiquetas pueden ser peligrosas, también cumplen un papel importante en la visibilidad de muchas realidades que antes estaban ocultas o estigmatizadas. Gracias a ellas, muchas personas han podido encontrar grupos

de apoyo, asociaciones y comunidades con las que compartir experiencias y sentirse menos solas. Las etiquetas han permitido que se reconozcan ciertas realidades y se cubra la necesidad de pertenencia.

Sin embargo, es fundamental mantener una mirada crítica ante ellas. No todas las experiencias que nos definen pueden ser resumidas en una etiqueta. La salud mental es mucho más compleja y debe ser tratada con rigor y comprensión.

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