Los psicofármacos y el estancamiento en psiquiatría: 50 años de pocos avances

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21 marzo, 2025
| Salud mental
Salud FM
Foto: Gaceta Médica UNAM
A pesar de los avances en otros campos médicos, la psiquiatría ha permanecido estancada, utilizando los mismos tratamientos descubiertos hace más de medio siglo. Descubre los desafíos y nuevos enfoques para el futuro

En los últimos 50 años, los avances en tratamientos médicos para enfermedades como el cáncer o las enfermedades cardiacas han sido notables, pero en psiquiatría, el panorama ha sido distinto. Aunque se han hecho algunas mejoras, en muchos casos, seguimos utilizando mecanismos de acción descubiertos hace más de medio siglo. Esta situación ha generado debates sobre el estancamiento de la investigación y el desarrollo de nuevos psicofármacos.

Los inicios de la psiquiatría moderna: un gran avance en las décadas de 1950 y 1960

Durante las décadas de 1950 y 1960, la psiquiatría vivió una época dorada gracias a descubrimientos que cambiaron la forma de tratar los trastornos mentales. En ese entonces, se descubrieron por serendipia (descubrimiento fortuito) los primeros antipsicóticos que bloqueaban la recepción de dopamina y los antidepresivos que regulaban la recaptación de serotonina. Estos avances permitieron controlar trastornos como la esquizofrenia y la depresión, abriendo un abanico de opciones terapéuticas en psiquiatría.

Además, el Valium (diazepam) fue lanzado al mercado en 1963, y las benzodiacepinas que potencian el neurotransmisor GABA reemplazaron a los peligrosos barbitúricos para tratar la ansiedad. Estos medicamentos marcaron el inicio de una era de tratamientos más efectivos para una amplia gama de trastornos mentales.

¿Estancamiento en la psiquiatría moderna? La opinión de David Nutt

A pesar de los avances de las décadas anteriores, David Nutt, catedrático del Imperial College de Londres y experto en neurociencia, sostiene que los últimos 50 años de investigación psiquiátrica han sido, en su mayoría, una variación sobre lo mismo. Según Nutt, los mecanismos de acción de los medicamentos actuales no son muy diferentes de aquellos descubiertos hace más de medio siglo. Para él, la ciencia ha logrado pequeñas mejoras en la tolerabilidad y eficacia de esos fármacos, pero no ha dado con nuevas soluciones innovadoras.

El experto atribuye este estancamiento a dos grandes obstáculos: el exceso de regulación y la rigidez metodológica en los estudios científicos. Según Nutt, esto ha frenado el ingenio necesario para hacer avances significativos en el tratamiento de los trastornos mentales.

Avances y mejoras: ¿realmente estamos estancados?

No todos comparten la visión pesimista de Nutt. Eduard Vieta, jefe de psiquiatría en el Hospital Clínic de Barcelona, reconoce que los medicamentos desarrollados en los últimos años son en su mayoría “primos hermanos” de los primeros descubrimientos, pero destaca que se han logrado mejoras sustanciales en cuanto a los efectos adversos. Vieta menciona que, a pesar de las mejoras, los avances actuales no serán tan revolucionarios como los de las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

El psiquiatra también subraya dos nuevos mecanismos de acción que han sido aprobados recientemente: el muscarínico y el glutamatérgico. Estos avances han permitido el desarrollo de fármacos innovadores, como Cobenfy, un antipsicótico basado en el primero de estos mecanismos, y esketamina, un tratamiento aprobado en España en 2022 para la depresión resistente.

Los retos de la investigación psiquiátrica: el cerebro sigue siendo un misterio

Uno de los principales obstáculos para el avance en la psiquiatría es la complejidad del cerebro humano, que sigue siendo uno de los órganos más difíciles de entender. Leyre Urigüen, neurobióloga en la Universidad del País Vasco, destaca que el cerebro sigue siendo un enigma, y la falta de biomarcadores precisos dificulta el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales. Juan Carlos Leza, director del grupo de neuropsicofarmacología molecular en la Universidad Complutense, señala que medir pensamientos y emociones sigue siendo una tarea extremadamente compleja y subjetiva.

Además, la experimentación con animales enfrenta limitaciones, ya que los trastornos mentales son inherentemente humanos y no pueden ser replicados en modelos animales. Sin embargo, tanto Urigüen como Leza se muestran optimistas ante el desarrollo de organoides (réplicas miniatura de órganos humanos creadas a partir de células madre) como posibles herramientas para la investigación.

La antipsiquiatría y su impacto en la evolución de los psicofármacos

Otro factor que ha frenado el desarrollo de nuevos fármacos en psiquiatría es la antipsiquiatría, un movimiento que surgió a finales de los años 60. Este enfoque sostiene que las enfermedades mentales no existen como entidades biológicas, sino que son el resultado de problemas sociales y políticos. Nutt critica esta corriente, argumentando que ha marginalizado la necesidad de tratar el sufrimiento psicológico de las personas, lo que ha afectado las decisiones de financiación pública para la investigación en trastornos mentales.

Psicodélicos como una nueva esperanza en el tratamiento de trastornos mentales

En los últimos años, ha surgido un renovado interés en los psicodélicos como tratamientos potenciales para trastornos mentales. Eduard Vieta está investigando sustancias como la psilocibina (de las setas alucinógenas) y la dimetiltriptamina (presente en plantas como la ayahuasca), que podrían ofrecer una nueva forma de tratar la depresión y la ansiedad. Los resultados preliminares en pacientes con trastorno bipolar y depresión severa son prometedores.

Sin embargo, Nutt se muestra escéptico sobre la viabilidad de los psicodélicos en la medicina convencional. Temen que las restricciones regulatorias y la falta de interés por parte de las compañías farmacéuticas frenen el desarrollo de estos tratamientos. En este contexto, Vieta celebra los avances en países como Australia, donde se están llevando a cabo ensayos controlados con psilocibina y MDMA (éxtasis) en entornos terapéuticos.

¿Es posible superar 50 años de estancamiento?

A pesar de la desconfianza y las dificultades en la investigación, hay signos de que la psiquiatría está viviendo una era de renovación. David Nutt y otros expertos coinciden en que es posible superar el estancamiento de las últimas cinco décadas, y que nuevas tecnologías y enfoques terapéuticos, como los psicodélicos, podrían abrir un camino hacia tratamientos más efectivos para los trastornos mentales. Sin embargo, será necesario un cambio profundo en las normas regulatorias y en la forma en que se enfoca la investigación.

La esperanza sigue viva, y el futuro podría traer avances que transformen el tratamiento de las enfermedades mentales tal como lo hicieron los descubrimientos de los años 50 y 60.

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