La Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha visto obligada a revisar su estructura y reducir el número de empleados debido a la importante pérdida de financiación que ha sufrido recientemente. Este recorte, que afecta a más de una quinta parte de su presupuesto, se debe en gran parte a la retirada de Estados Unidos como principal contribuyente. El impacto económico ha sido tan grande que la organización ha alertado sobre las consecuencias de esta reducción en su capacidad operativa y en el alcance de su trabajo a nivel global.
La retirada de Estados Unidos y su impacto en la financiación de la OMS
La principal razón detrás de la crisis financiera que enfrenta la OMS es la decisión de Estados Unidos de recortar su apoyo económico a la organización. Bajo el mandato del expresidente Donald Trump, la Administración estadounidense decidió retirarse de la OMS, criticando la gestión de la pandemia de COVID-19 y otras crisis sanitarias internacionales. Hasta ese momento, EE.UU. representaba aproximadamente el 18% de la financiación total de la organización, lo que lo convertía en su mayor patrocinador.
Este recorte en las contribuciones de los Estados Unidos, junto con la reducción de la asistencia oficial al desarrollo por parte de otros países que han optado por destinar más recursos a sus gastos en defensa, ha generado una crisis económica para la OMS. Según un memorando interno fechado el 28 de marzo, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que la situación es ahora más crítica que nunca.
Propuesta de reducción del presupuesto y de la plantilla de la OMS
Con un déficit cercano a los 600 millones de dólares este año, la OMS ha tenido que tomar medidas drásticas para ajustar su presupuesto. En su propuesta más reciente, la organización ha planteado una reducción del 21% en el presupuesto para el periodo 2026-2027. De esta forma, se pasaría de un presupuesto de 5.300 millones de dólares a 4.200 millones de dólares, según el memorando.
Esta decisión llega tras un primer ajuste realizado en febrero, cuando el consejo ejecutivo de la OMS ya había reducido el presupuesto inicialmente propuesto de 5.300 millones de dólares a 4.900 millones de dólares. En el memorando, la OMS destaca que, a pesar de sus esfuerzos, no queda otra opción más que reducir el alcance de sus actividades y la cantidad de personal.
Recorte de empleos y reducción en la escala de trabajo de la OMS
La OMS ha informado que los recortes afectarán principalmente a los puestos de liderazgo superior en su sede de Ginebra, Suiza. Sin embargo, todos los niveles de la organización, tanto a nivel regional como en otras sedes, se verán afectados por los recortes. A finales de abril, la OMS decidirá cómo priorizar su trabajo y recursos para adaptarse a esta nueva realidad financiera.
En cuanto al personal, un memorando interno fechado el 10 de marzo ha indicado que la OMS ha comenzado a establecer prioridades. En este contexto, se ha fijado un límite de un año en los contratos del personal. Esto implica que la organización está buscando maneras de asegurar financiación adicional, tanto de países miembros como de donantes privados y filántropos, para evitar más despidos y garantizar la continuidad de sus programas.
En total, la OMS cuenta con más de 9.473 empleados, de los cuales más de una cuarta parte trabajan en la sede de Ginebra. Aunque los recortes afectarán a todos los niveles de la organización, la situación sigue siendo incierta, ya que la OMS enfrenta uno de los mayores desafíos financieros de su historia.