Italia reabre el debate: ¿Qué hacer con los embriones congelados no utilizados?

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27 agosto, 2025
| Noticias
Salud FM
Foto: institutobernabeu.com
Mientras algunos países avanzan en leyes sobre embriones congelados, otros enfrentan dilemas legales y éticos. ¿Donación, adopción o destrucción?

¿Qué pasa con los embriones congelados que no se utilizan en tratamientos de fertilidad?

En el contexto de la procreación médicamente asistida (PMA), uno de los temas más complejos y debatidos es el destino de los embriones congelados que no se utilizan. Estos embriones, en su mayoría en fase de blastocisto (alrededor de cinco días de desarrollo), pueden permanecer almacenados por años, generando dilemas éticos, legales y logísticos en muchos países, incluido México.

¿Qué es la procreación médicamente asistida homóloga?

La procreación médicamente asistida homóloga se refiere a técnicas reproductivas donde se utilizan los óvulos y espermatozoides de la propia pareja para lograr un embarazo. Se recomienda en casos donde una pareja no ha logrado concebir tras uno o dos años de relaciones sexuales sin protección, aunque en algunas situaciones ese periodo puede reducirse a seis meses.

Los tratamientos incluyen la fecundación in vitro (FIV) y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), entre otros métodos. En países como Italia, solo las parejas heterosexuales casadas o en convivencia y en edad fértil pueden acceder legalmente a estos procedimientos.

¿Cómo se crean y almacenan los embriones?

Durante el proceso de FIV o ICSI, se fecundan los óvulos con espermatozoides en un laboratorio. Después de 3 a 5 días de desarrollo, los embriones que alcanzan la etapa de blastocisto pueden ser transferidos al útero. Los embriones restantes, considerados embriones supernumerarios, se criopreservan mediante una técnica llamada vitrificación, que utiliza nitrógeno líquido para conservarlos en el tiempo.

¿Qué opciones legales existen para los embriones congelados?

Las leyes sobre los embriones congelados varían en función del país:

Italia: restricción y debate sobre la adopción de embriones

En Italia, los embriones congelados no pueden ser donados a otras parejas, ni a la investigación, ni ser destruidos. Si una pareja decide no usarlos, debe firmar una declaración de abandono. En ese caso, los embriones siguen bajo responsabilidad del centro de fertilidad indefinidamente. Recientemente, el gobierno italiano ha propuesto permitir la “adopción de embriones abandonados”, un tema que ha reavivado el debate ético y legal en el país.

España: más opciones legales para donar o desechar

En España, las parejas pueden optar por usar los embriones en futuros tratamientos, donarlos a otras personas, a la ciencia o, en última instancia, solicitar su destrucción. Si no se renueva el consentimiento de conservación, la institución también puede decidir desecharlos. Aun así, la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) señala que muchos embriones congelados no tienen un destino claro, lo cual representa un reto tanto logístico como ético para las clínicas.

América Latina: falta de regulación y marcos legales ambiguos

En Latinoamérica, la situación legal es muy diversa. Algunos países, como Chile, están desarrollando proyectos de ley para regular estos casos, mientras que otros aún operan en un vacío legal. La discusión gira en torno a si un embrión debe considerarse como una persona o como una entidad biológica sin personalidad jurídica.

Por ejemplo, en Ecuador, Chile y Costa Rica, algunas interpretaciones legales han otorgado derechos a los embriones con base en normativas que establecen que la “vida comienza desde la concepción”. Esta interpretación complica aún más la toma de decisiones sobre el destino de los embriones congelados.

¿Por qué no se utilizan todos los embriones congelados?

Muchas parejas no llegan a utilizar todos los embriones almacenados por diversas razones: éxito en el primer intento, cambios en su proyecto de vida, separación, edad o salud. Decidir qué hacer con ellos suele ser un dilema ético y emocional que lleva a muchos a postergar la decisión o simplemente evitarla.

Además, la opción de “adoptar” embriones puede no ser la más adecuada en términos terminológicos, ya que sugiere un estatus legal similar al de un menor, lo cual es incorrecto en la mayoría de jurisdicciones. Muchos expertos proponen hablar mejor de “donación de embriones” para evitar equívocos.

Conclusión: un debate ético, legal y científico en evolución

El destino de los embriones congelados es una cuestión compleja que combina aspectos médicos, legales, éticos y personales. A medida que la tecnología reproductiva avanza, es necesario establecer marcos regulatorios claros y humanos que acompañen a las familias en este proceso y ofrezcan soluciones viables a los centros de reproducción asistida.

En México y otros países donde el debate aún está en desarrollo, esta conversación es fundamental para garantizar el respeto a la vida, a los derechos reproductivos y a la ciencia.

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