Tomar una taza de café por la mañana es una excelente manera de añadir un toque de energía a un día ajetreado o a una tarde lenta en la oficina. Sin embargo, estudios recientes sugieren que el café no solo es un buen aliado para mantenerte despierto, sino que también puede tener beneficios para tu salud física, especialmente en lo que respecta a la microbiota intestinal.
Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Microbiology encontró que consumir café está relacionado con el crecimiento de una bacteria en el intestino que podría mejorar la salud digestiva. Aunque la relación es algo compleja, en este artículo te explicamos los hallazgos de la investigación y lo que los médicos recomiendan sobre el tema.
¿Qué descubrió el estudio sobre el café y la salud intestinal?
En este estudio, los investigadores analizaron datos fecales (es decir, muestras de heces) de más de 20,000 personas y evaluaron la cantidad de café que consumían diariamente. Los resultados mostraron que las personas que consumen café regularmente tienen una cantidad significativamente mayor de una bacteria llamada Lawsonibacter asaccharolyticus en su intestino.
Según Nicola Segata, PhD, coautor del estudio y profesor en el Departamento CIBIO de la Universidad de Trento, “las personas que beben café tienen, en promedio, de seis a ocho veces más de esta bacteria en su intestino”.
¿Qué es L. asaccharolyticus y por qué es beneficiosa para la salud intestinal?
Aunque aún no se sabe todo sobre L. asaccharolyticus, esta bacteria fue identificada por primera vez en 2018. Se cree que produce butirato, un compuesto asociado con la fermentación intestinal que sugiere una buena digestión y absorción de nutrientes. Según Segata, “probablemente está produciendo ácidos grasos de cadena corta, los cuales son moduladores positivos de la inmunidad”.
A pesar de que aún falta más investigación para entender completamente los efectos de esta bacteria en la salud intestinal, hay una clara relación entre el consumo de café y la presencia de L. asaccharolyticus. De hecho, los investigadores alimentaron esta bacteria con café en placas de Petri y descubrieron que el café aceleraba su crecimiento. “Es evidente que el café estimula su desarrollo”, explica Segata. Este efecto parece estar relacionado con los metabolitos presentes en el café, y es importante destacar que no parece estar vinculado a la cafeína, ya que los efectos fueron similares incluso con café descafeinado.
¿Existen otros alimentos que puedan promover el crecimiento de L. asaccharolyticus?
Por el momento, esta bacteria está vinculada exclusivamente al consumo de café. Sin embargo, algunos alimentos como las arándanos y las peras, que contienen ácidos clorogénicos y polifenoles similares al café, podrían tener un efecto similar sobre el crecimiento de esta bacteria intestinal.
Danbee Kim, MD, experta en nutrición y profesora en la Universidad Médica de Rutgers en Nueva Jersey, sugiere que otras frutas ricas en ácidos clorogénicos, como manzanas y arándanos, podrían también favorecer el crecimiento de esta bacteria, aunque se necesita más investigación para confirmar esta hipótesis.
¿Cuánto café debo tomar para mejorar mi salud intestinal?
Para promover el crecimiento de L. asaccharolyticus, basta con tomar una o dos tazas de café al día. Sin embargo, los estudios también indican que los bebedores de café más frecuentes, aquellos que consumen tres o más tazas al día, tienen hasta diez veces más de esta bacteria en su intestino en comparación con los que no toman café.
¿Puede el café tener efectos negativos sobre la salud intestinal?
Aunque el café tiene varios beneficios para la salud intestinal, es importante tener en cuenta algunos posibles efectos negativos. Uno de los principales inconvenientes es que el café puede aumentar el riesgo de reflujo ácido, según Rudolph Bedford, MD, gastroenterólogo en el Centro de Salud Providence Saint John’s en Santa Mónica, CA. “El café también puede aumentar la motilidad gastrointestinal y, en algunas personas, causar diarrea”, explica el doctor.
A pesar de estos posibles efectos secundarios, Bedford asegura que, en general, el café es una bebida segura para la mayoría de las personas, siempre que no se consuma en exceso.