Verano y movimiento: por qué en esta temporada aumentamos la actividad física y cómo mantenerla

|
25 agosto, 2025
| Estilo de vida
Estudios revelan que el verano impulsa un aumento natural de la actividad física. Te contamos cómo aprovechar esta etapa para crear hábitos saludables que duren todo el año.

Cómo aprovechar el verano para empezar a movernos más y mantener la actividad física todo el año

El verano es una época que naturalmente nos invita a aumentar nuestra **actividad física**. Los días largos, el clima agradable y las vacaciones nos dan más tiempo y motivación para movernos, en contraste con los meses fríos o lluviosos donde el famoso “sofá y mantita” suele ser la opción más popular. ¿Sabías que estudios internacionales confirman que en verano nos movemos más? Aquí te contamos cómo aprovechar ese impulso para iniciar y mantener nuevas rutinas saludables.

Por qué en verano solemos estar más activos: factores que influyen en nuestro movimiento

Una revisión sistemática realizada por investigadores del departamento de Fisioterapia de la Universitat de València analizó 26 estudios de 18 países y encontró que, en casi todos, la actividad física es mayor durante primavera-verano comparada con otoño-invierno. Esto sucede independientemente del tipo de muestra o método de medición, y sólo en climas extremadamente calurosos como Qatar se registró una disminución en verano.

La clave está en que la actividad física en exteriores representa una gran parte de nuestro movimiento y tiene un valor social y comunitario importante: caminar, andar en bici o usar transporte activo son también formas de conectar con nuestro entorno y con otras personas.

Qué entendemos por actividad física y cómo se diferencia del ejercicio físico

Es importante aclarar que actividad física es cualquier movimiento que genera gasto energético, desde caminar hasta subir escaleras. Por otro lado, el ejercicio físico es una actividad planificada con el objetivo específico de mejorar la forma física. Así, todo ejercicio es actividad física, pero no toda actividad física es ejercicio.

Cómo incorporar la actividad física a tu rutina diaria y no perder el impulso del verano

Para que el movimiento que hacemos en verano no desaparezca cuando lleguen los días de frío o lluvia, el secreto está en crear una rutina sólida, tan simple y constante como lavarse la cara por la mañana. Un método efectivo es integrar la actividad física en la vida diaria, especialmente a través del transporte activo, como caminar o usar la bicicleta.

La importancia de que nuestras ciudades sean caminables y seguras para fomentar el movimiento diario

Para caminar más, necesitamos que las ciudades estén diseñadas para ello: calles seguras, con sombra, acceso a tiendas y espacios de ocio. En muchas zonas residenciales, la falta de estos elementos obliga a usar el coche para todo, lo que reduce drásticamente la actividad física cotidiana.

Cómo empezar si has estado inactivo y cómo hacer divertido el ejercicio

Si no tienes hábito de actividad física, puedes comenzar con 20 o 30 minutos diarios de caminata y buscar compañía para mantener la motivación. También puedes optar por actividades que te resulten divertidas, como bailar, hacer excursiones suaves o practicar deportes recreativos. Incluso puede ser el momento ideal para inscribirte en esa actividad que has postergado durante el año.

Opciones para quienes ya tienen hábito de entrenamiento y quieren variar su rutina en verano

El verano es una excelente oportunidad para introducir nuevos estímulos en tu entrenamiento, como deportes acuáticos o actividades al aire libre. Es fundamental siempre adaptar el ejercicio a las condiciones climatológicas y a tu estado físico para evitar riesgos.

Cuidados esenciales para ejercitarse de forma segura durante el verano en México

El calor extremo es un factor que debe considerarse seriamente. Adaptar el cuerpo a las altas temperaturas lleva tiempo, por lo que se recomienda evitar ejercicios intensos en las horas de más calor y preferir horarios tempranos o al atardecer. Además, la hidratación constante, el uso de ropa adecuada y la protección solar son indispensables para evitar golpes de calor o deshidratación.

Si notas síntomas como mareos, fatiga excesiva o náuseas, es fundamental detenerse y bajar la intensidad del ejercicio. No es momento de buscar tus límites, sino de cuidar tu salud.

El impacto del cambio climático y cómo afecta nuestra actividad física durante el verano

Los veranos en México y el mundo se están volviendo más calurosos debido a la emergencia climática, lo que representa un desafío para mantener la actividad física al aire libre. Estudios recientes muestran que la relación entre temperatura y actividad física tiene una forma de U invertida: sube con el calor hasta cierto punto, pero después disminuye si la temperatura es demasiado alta.

Por eso, para promover la actividad física, es importante adaptar las recomendaciones al nuevo contexto climático: elegir espacios interiores, salir a caminar temprano o tarde, y ajustar la intensidad del ejercicio.

Mantener el movimiento todo el año es posible si aprovechamos el verano y nos adaptamos

Aprovechar la predisposición natural que tenemos para movernos más en verano puede ser el punto de partida para adoptar un estilo de vida más activo y saludable. Incorporar la actividad física a la rutina diaria, elegir opciones divertidas, cuidar nuestra seguridad y adaptarnos al clima son claves para mantener ese impulso durante todo el año, sin importar la estación.

1